PATOLOGÍAS
Prolapso o descenso de órganos: síntomas y soluciones
El prolapso, también llamado descenso de órganos, es un trastorno frecuente que afecta a 1 de cada 3 mujeres después de los 40 años.
Puede afectar a la calidad de vida y plantear muchas dudas.
Entender este fenómeno y sus síntomas y conocer las soluciones disponibles es esencial para vivir mejor con un prolapso y actuar con eficacia.

¿Qué es un prolapso genital?
El prolapso de los órganos pélvicos se manifiesta por el descenso de la vejiga, el útero o el recto en la pelvis, que presionan la pared vaginal, lo que puede provocar hernias y, a veces, la exteriorización completa de uno o varios órganos.
Este prolapso puede ser transitorio, sobre todo después de un parto, y reabsorberse poco a poco, o bien volverse permanente.
Puede provocar una molestia importante, afectar a la calidad de vida, reducir la autoestima, perjudicar la imagen corporal y limitar algunas actividades físicas, sociales y sexuales.
El prolapso sigue siendo una patología a menudo tabú, fuente de vergüenza e incomprensión.
Entre los factores predisponentes encontramos:
- La edad y la relajación de los músculos del suelo pélvico
- La menopausia y la disminución de los estrógenos
- Los partos múltiples o traumáticos
- La obesidad
- Cargar peso y los esfuerzos repetidos
- El estreñimiento crónico
¿Qué hacer en caso de descenso de órganos?
Existen varias soluciones para aliviar y tratar los síntomas del prolapso, según su gravedad y su impacto en el día a día:
1. La rehabilitación del suelo pélvico
La rehabilitación del periné permite reforzar los músculos pélvicos y limitar la evolución del prolapso. Puede hacerse con un fisioterapeuta o una matrona, mediante ejercicios de contracción, biofeedback o electroestimulación.
2. El pesario
El pesario es un dispositivo médico que se introduce en la vagina para sostener los órganos descendidos. Es una alternativa no quirúrgica eficaz para las mujeres que quieren evitar la operación.
3. El uso de una braga de contención
Una solución innovadora para aliviar los síntomas es la braga de contención Pelvinity. Esta solución no invasiva es ideal para las mujeres a las que les molesta el pesario de anillo o de cubo. Diseñada especialmente para mujeres que sufren prolapso o varices vulvares, ofrece una sujeción eficaz gracias a una hamaca de compresión.
4. La cirugía
Cuando el prolapso está avanzado y causa una molestia importante, puede plantearse la cirugía. Existen distintas técnicas, como la promontofijación (por vía abdominal) o la colposuspensión (por vía vaginal), con o sin colocación de malla. La intervención busca recolocar y estabilizar los órganos descendidos a la vez que refuerza los tejidos debilitados.

Presentación de la braga de contención Pelvinity
El prolapso genital no es una fatalidad. Existen soluciones para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Ya sea con rehabilitación, con un pesario o con una braga de contención como Pelvinity, cada mujer puede encontrar un enfoque adaptado a su necesidad.
En caso de molestia importante, un seguimiento médico permitirá plantear el mejor tratamiento posible.
Descubre la braga Pelvinity