Síndrome de congestión pélvica: síntomas, tratamientos y testimonios

Syndrome de congestion pelvienne : Symptômes, Traitements et Témoignages

Una enfermedad poco conocida que trastoca la vida de muchas mujeres.

El síndrome de congestión pélvica lo describió un ginecólogo neoyorquino en 1945. Las mujeres refieren intensos dolores pélvicos (en la parte baja del vientre), muy incapacitantes, que también pueden extenderse a la zona lumbar y a las piernas.

*La congestión pélvica supondría el 30 % de los dolores pélvicos crónicos.

¿Qué es el síndrome de congestión pélvica (SCP)?

El síndrome de congestión pélvica consiste en una acumulación de sangre en las venas de la pelvis. En lugar de subir hacia el corazón, la sangre de estas venas hace el recorrido inverso y se acumula. Consecuencia de este reflujo: las venas se congestionan, se dilatan y se retuercen.

Se trata principalmente de las venas genitales, es decir, las del útero, la vejiga y los ovarios, que se denominan varices pélvicas y que suelen aparecer después de un embarazo.

Las varices pélvicas también pueden deberse al síndrome de May-Thurner (compresión de la vena ilíaca), al síndrome de Cascanueces (compresión de la vena renal) o a factores hormonales, como una secreción elevada de estrógenos.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de congestión pélvica?

El síndrome de congestión pélvica puede ser asintomático o provocar fuertes dolores en la zona pélvica.

Los síntomas pueden ser muy variables: la intensidad del dolor, debido al fenómeno inflamatorio de estas varices, varía según su localización.

  • Alrededor de los ovarios, provocará dolor y pesadez sobre todo durante la regla o la ovulación
  • Alrededor de la pared vaginal, provocará dolor durante o después de las relaciones sexuales
  • Alrededor de la vejiga, provocará falsas cistitis
  • Alrededor del recto, provocará hemorroides y molestias digestivas.

 

Algunas mujeres solo tienen un síntoma; otras, todos. A esto se suman a menudo varices en las piernas, varices vulvares, en los glúteos o en la cara interna del muslo.

Las mujeres refieren dolores pélvicos intensos, muy incapacitantes, que solo se alivian en posición tumbada.

Como estar de pie es un factor agravante, el dolor es más intenso e incapacitante al final del día.

Tampoco hay que olvidar las consecuencias psicológicas: depresión, cansancio, cambios de humor.

¿Cómo se diagnostica el SCP?

El problema de su detección es que esta patología se sitúa en el cruce de varias especialidades. Los dolores son de tipo ginecológico, pero los causan unas varices que corresponden a otros profesionales sanitarios (angiólogos o radiólogos intervencionistas).

Por eso, el recorrido asistencial suele ser complicado. Dicho esto, el síndrome se detecta fácilmente con una resonancia magnética o un doppler de piernas, pelvis y abdomen (de pie y tumbada), que permite analizar el flujo venoso. También puede hacerse un angio-TAC, que permite realizar un mapa venoso.

El síndrome de congestión pélvica empieza a diagnosticarse mejor.

El Dr. Quentin Sénéchal, radiólogo intervencionista, y la asociación congestionpelviennefrance trabajan activamente para que este síndrome sea más conocido por las mujeres y por la ginecología, y así evitar un peregrinaje diagnóstico que a veces puede durar hasta ocho años.

De hecho, es posible confundirlo con patologías muy frecuentes que generan el mismo tipo de dolor pélvico crónico como la endometriosis, el síndrome del nervio pudendo o la adenomiosis. Por eso puede ser necesaria una segunda opinión.

¿Cómo se trata el síndrome de congestión pélvica?

Actualmente, solo es posible el tratamiento endovascular, cuyo objetivo es embolizar las varices con un pegamento sintético para que dejen de recibir sangre, lo que lleva a su destrucción. Si el tratamiento se realiza correctamente y hasta el final, el pronóstico suele ser bueno.

El tratamiento de los síntomas también se basa en el uso de antiinflamatorios (no esteroideos). Sin embargo, gracias a la embolización, pueden reducirse en un 80 %.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Varios factores pueden provocar un síndrome de congestión pélvica, como los antecedentes venosos familiares, los embarazos múltiples, los desajustes hormonales o el síndrome de ovario poliquístico.

A diferencia de la endometriosis, el síndrome de congestión pélvica no dificulta quedarse embarazada.

Testimonios de mujeres que sufren congestión pélvica

Testimonio de Ines

«Pedí la braga Pelvinity porque sufro congestión pélvica desde mi segundo parto. Esta enfermedad provoca fuertes dolores en la pelvis, sobre todo durante el ciclo, además de una pesadez que baja hasta las piernas. En cuanto empecé a usar la braga, la sensación de pesadez y los dolores disminuyeron. También me llevé la grata sorpresa de comprobar su eficacia sobre las molestias que siento por mi prolapso. Pelvinity se ha vuelto imprescindible para mí: ya no me da miedo salir a dar largos paseos.»

17 de junio de 2024

Testimonio de Sarah

«En mi tercer embarazo, empecé a tener molestias de dolor en la vulva desde el principio del segundo trimestre. Al principio era sobre todo en mis jornadas de trabajo, en las que pasaba 12 horas seguidas de pie... Probé las medias y los pantis de compresión, pero no cambió nada. No me atrevía mucho a hablar de ello con mi entorno por la localización del dolor. Luego descubrí la braga de contención Pelvinity y no la compré enseguida... ¡para acabar arrepintiéndome! Fue un verdadero alivio (y, además, ya no me dolía la pelvis), tanto que ya no podía trabajar sin ella. La llevé hasta el final del embarazo. Estoy muy agradecida a HeraPreg, que trabaja por el bienestar de las mujeres embarazadas.»

9 de octubre de 2024

Testimonio de Ludivine

«Durante el 3er mes de embarazo me salió una variz vulvar a la altura de la ingle. Probé los pantis de compresión de clase 2, incluso me puse 2 pares uno encima del otro, y nada me alivió. Para mi desconsuelo, no me propusieron ninguna otra solución. Gracias a Pelvinity he podido vivir el embarazo con tranquilidad y sin sufrir.

La braga es súper cómoda, te acostumbras muy rápido y no se nota. Bien colocada, me sujetó la zona pélvica y el dolor desapareció. El alivio se nota desde la primera vez.»

11 de febrero de 2024

Testimonio de Julie

«Por mis varices vulvares, me costaba caminar, incluso distancias cortas; era muy doloroso.

Al llevar la braga Pelvinity, los dolores se redujeron mucho los primeros días y acabaron desapareciendo casi por completo hasta el final del embarazo. Nada de pesadez gracias a la buena sujeción de la braga y, sobre todo, ¡se acabó la sensación de quemazón por la noche después de un día cargado!»

16 de mayo de 2024

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